escribí estos poemas en el año 2023. un año difícil para mí, lleno de
rupturas y muchos dolores. ese mismo año me obligué a mí mismo a ver toda
la cinematografía de un director que terminé amando: hirokazu
koreeda. y en medio de esa búsqueda, descubrí lo que se terminaría
conviertiendo en mi película favorita, maborosi.
la película trata de una mujer que pierde a su esposo. no se sabe si
por un suicido o una muerte involuntaria. gran parte de la obra
se enfoca en yumiko intentando tramitar su duelo, y viajando por varios
lugares para hacerlo posible. casualmente, se va a vivir a una casa
cerca a la playa, donde intenta sanar y encontrar un sentido, tal como yo en estos
momentos.
recuerdo mucho que todo ese año fue muy significativo para mí.
mientras escribía los textos me venían a la mente imágenes de la
playa, de la arena, combinadas con escenas cotidianas que vivía continuamente como
cocinar ajiaco o mi extraña adicción a la guayaba. también fue un año
de muchos distanciamientos, que intenté dejar registrados en los
haikus y que se asoman penosos en una que otra palabra.
nunca pensé que compartiría estos poemas, pero supongo que la
vida es así, impredecible. me imagino siendo yumiko,
caminando solitaria por el borde de la playa. esto que escribí es un
homenaje a ella y a su dolor. y por supuesto, también al mío, que aún hoy
camina conmigo.
~ riohacha, febrero 2026